Amna Suraka: Viaje a una terrible prisión del Iraq de Husein.

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La prisión amna suraka iraq

Tan sólo con mencionar Amna Suraka en el Kurdistán, al norte de Iraq, se producen escalofríos en quien lo oye. Amna Suraka, o Prisión Roja, por el color de sus muros, era una prisión que la temible policía secreta del régimen de Sadam Husein, la Mukhabarat, usaba para torturar e interrogar a los combatientes kurdos y hoy, afortunadamente, convertida en museo.

Viaje a Amna Suraka, Iraq

Suleimaniya, capital de la provincia de Suleimaniya en Kurdistán, tiene el dudoso honor de tener entre sus edificaciones el que tal vez sea  el mejor testimonio del dolor y la tortura infligida por Saddam los iraquíes, y en especial a los kurdos, durante su reinado de terror.

El  Museo Amna Suraka más conocido como Prisión Roja debido al color de sus paredes, fue una gran cámara de tortura para miles de prisioneros entre 1979 y 1991, cuando fue tomada por los peshmerga kurdos. La prisión se mantiene casi en su estado original. Las celdas todavía se conservan tal y como se quedaron cuando la prisión fue abandonada por los soldados de Saddam, y los edificios siguen estando marcados, como si cicatrices de la viruela se tratara, de los agujeros de bala que se produjeron como consecuencia de los combates que llevaron a su liberación.

Viaje a la prisión de Amna Suraka, Iraq

 

En la antigua prisión se pueden ver exposiciones, como fotografías de las matanzas que el régimen de Sadam perpetró contra el pueblo kurdo, como el ataque con armas químicas en la ciudad de Halabja en 1988 que costó la vida a más de 5.000 civiles kurdos.

Viaje a la prisión de Amna Suraka, Iraq

El edificio central del Museo de los Crímenes de Guerra se abre con el Salón de los Espejos. Lo que antes eran las oficinas y el comedor de los miembros de alto rango del partido Baath es ahora una sala cubierta con 4.500 bombillas que representan los pueblos destruidos durante la campaña al-Anfal, también conocida como el Genocidio Kurdo, y 182.000 fragmentos de cristales rotos, uno por cada persona asesinada durante la operación. El Salón de los Espejos también contiene una réplica de una casa tradicional kurda.

Amna Suraka, viaje a la terrible prisión en Kurdistán

Después de la Galería de los Espejos encontramos pasillos y más pasillos que contienen las celdas de la prisión donde se  torturaba, violaba y ejecutaba a los presos. Algunas celdas tienen palabras árabes escritas en las paredes por kurdos que sufrieron el encierro. El artista local Kamaran Omar fue el encargado de realizar cinco estatuas de tamaño natural que representan a los presos con las manos atadas a las paredes, siendo golpeados y con cables eléctricos colgando y otras escenas de torturas allí realizadas. Esta  última estatua se acompaña de la grabación de una interrogatorio.

Amna Suraka, prisión de la tortura en Iraq

La prisión de Amna Suraka comparte similitudes con la prisión de Tuol Sleng, prisión que los  Jemeres Rojos en Camboya: ambos edificios fueron utilizados no sólo para encarcelar y torturar, sino como armas para el genocidio. Ambas son cárceles urbanas, con edificios residenciales muy cercanos. Ambas han sido conservadas como museos testigos de su terrible historia.

Amna Suraka, viaje al terror en Iraq

 

Y ambas prisiones dejan al viajero que recorre los pasillos y las habitaciones en las que seres humanos sufrieron tanto, totalmente abatido.

Amna Suraka, viaje al terror en Iraq

La terrible prisión de Amna Suraka en Iraq

Amna Suraka, lugar de tortura en Iraq

Sala de los espejos en Amna Suraka, Iraq

Amna Suraka, prisión en Kurdistan

Amna Suraka

Amna Suraka

Amna Suraka

Amna Suraka, Iraq

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