La Isla del Diablo. Un viaje al terror en la Guayana francesa.

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Prisión
Isla del diablo penal

La isla situada frente a la costa de la Guayana Francesa se parece mucho al paraíso. Frondosos bosques entre humedales  y las cristalinas aguas azules que rodean la isla  crean un precioso paraíso de refrescante agua salada. Sin embargo, un corto viaje de vuelta atrás en el tiempo, a la primera mitad del siglo XX, nos muestra la otra cara de la Isla del Diablo, la infame colonia penal francesa que hizo que el pequeño enclave alcanzara renombre mundial.

Isla del diablo penal

En los mapas antiguos, el archipiélago  del que formaba parte la isla se conocía como Islas del Triángulo, por la disposición geográfica de sus componentes. En 1763 una epidemia que mató a diez mil personas en la Guayana llevó a los pocos colonos que quedaron con vida a buscar refugio en ellas. Entonces pasaron a llamarse Iles du Salut (Islas de la Salvación). Son tres: la Real, la San José y la del Diablo.

isla del diablo

Instalaciones carcelarias de la Isla del Diablo

Cuando el penal de la isla del Diablo se inauguró en 1852, se convirtió en un vertedero al que iba a parar cualquier persona que el emperador Napoleón III quisiera hacer desaparecer de Francia. Casualmente, la prisión se abrió justo a tiempo para encarcelar a varios cientos de republicanos que se oponían al ascenso de Napoleón al poder. Además de los presos políticos, la Isla del Diablo se convirtió en el hogar de los criminales más duros. La Isla del Diablo llegó a albergar en su apogeo una comunidad de  80.000 asesinos, ladrones y otros delincuentes.

ruinas de prision de la isla del diablo

Ruinas de la antigua prisión.

Además de por sus huéspedes, la prisión llegó a ser bien conocida por las infernales condiciones que tenían que soportar los presos. El calor del verano fomentado las enfermedades, los tiburones rodeaban la isla y de los pocos que consiguieron fugarse nunca más se oyó  hablar, o se convirtieron en protagonistas de historias que hablaban de canibalismo en las selva guayanesa.

La colonia penal fue cerrada definitivamente en 1946, y los presos fueron enviados de vuelta a Francia, con historias de su terrible experiencia.

Hoy en día, los restos de la colonia penal hablan sólo en murmullos fantasmales de la crueldad y la violencia vividas en la isla. Aunque muchas de las ruinas se han derrumbado bajo la implacable acción de  la selva y de los elementos, a  los visitantes de la isla se les permite explorar los restos del penal de la Isla del Diablo por los mismos caminos que excavaron los penados.

Si queremos viajar a la Guayana desde España tendremos que hacerlo vía París, ya que actualmente ninguna compañía aérea ofrece un vuelo directo a Cayenne. El precio del viaje por pasajero, a partir de 1.100 €.


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